un diario de un aprendiz de vida, fotografía, audio y música

Audio processing tip

Octubre 24th, 2008 Carlos Madrigal

"Always try to keep the input and output levels constant, so that when you bypass it’s the same volume as were it’s on, in that way you can actually tell if you’re improving the sound or not."  — Jon Tidey

Extracted from Show 013 – Understanding EQ, and Presets, Templates and Session Organization

Windows Live Betas

Septiembre 17th, 2008 Carlos Madrigal

Microsoft acaba de liberar betas públicos de nuestros más recientes esfuerzos en el área de software cliente. Dénles un vistazo, pronto vendrán los betas de las experiencias web.

http://download.live.com/

Dominicus

Septiembre 14th, 2008 Carlos Madrigal

El segundo domingo del mes, el domingo en el que tocamos en la parroquia de Santa Clara. El coro es minúsculo, 5 personas, 2 guitarras, 1 bajo, 1 cajón, 1 flauta, y 1 clarinete. Cantos variados con influencias mexicanas, americanas y argentinas.

La verdad me encanta, hasta hoy, este nuevo coro es el mejor coro en el que he estado. No es un club social, ni tampoco una escuela de música, es una comunión musical y cada quien lleva lo que sabe hacer para hacer música bonita. Hay que disfrutarlo mientras dure.

Notas, accidentes y escala cromática (2)

Septiembre 11th, 2008 Carlos Madrigal

Notas, accidentes y escala cromática

Septiembre 11th, 2008 Carlos Madrigal

Juárez: “no” o “nos”

Septiembre 11th, 2008 Carlos Madrigal

En Juárez hablamos medio feo, medio pocho y medio golpeado. Pero algo característico, además de la aplicación de Facebook para mandar regalitos como Niko Liko y bailecitos del Joker, es que en lugar de decir “nos” decimos “no”. Veamos la “nacarencia” juarenze:

  • Tons cómo les fue en la peda de anoche, ¿tuvo chida?
  • Sí we, no la pasamos a toda madre.

A ver, a ver… ¿sí lo pasaron bien o no?

Braid

Agosto 28th, 2008 Carlos Madrigal

De vez en cuando me pongo a revisar los demos que se van descargando automáticamente en mi consola XBox. Ya había borrado 3 cuando, algo cansado y aburrido, me puse a probar el cuarto juego, uno que se llama Braid. La nostalgia cuando regrese a Juárez va a ser poca comparada con la nostalgia que se siente al jugar Braid; sin poder negarlo, terminé comparándolo con el clásico Super Mario Bros.

Braid parece bicho raro en el estándar de videojuegos actuales porque ves al personaje de ladito y no hay gráficos en 3D. Sin embargo, el fondo parece estar pintado con aquarela, la música del demo es muy linda y la historia del juego algo fumada. Duré un buen rato esquivando monillos, y brincando de un lado al otro, y agarrando unas cuantas piezas de rompecabezas hasta que me mataron, un mal cálculo causó que el personaje que controla el mando con más de 4 botones saliera proyectado con una carita de constipación. Y luego, aparece el botón X cuando la música y la animación se detienen. Muy obediente presiono X y la magia comienza a regresar tal y como si estuviera regresando el programa de TV que estoy viendo desde mi DVR. ¡Voilá! ¡Otra oportunidad!

Braid es un juego lleno de acertijos. Son pocos mundos en la historia. No se trata de nada más pasarlos, tienes que colectar las piezas de los rompecabezas y armarlo por supuesto. Los acertijos a resolver impiden que colectes las piezas y en todos ellos la manipulación del tiempo es la clave. Braid activa la esquina mas telearañenta de tu cerebro cuando intentas resolver los acertijos con la dimensión del tiempo. ¡Naturalmente no piensas así! Imagina ¿qué sería sí después de que cachas a tu señora con el sancho ésta regresara el tiempo de tal manera que corriera al sancho por la puerta trasera antes de que tú llegaras? ¡Acertijo resuelto ala Braid!

A garota da Garota de Ipanema

Agosto 22nd, 2008 Carlos Madrigal

La hoy señora Helo Pinheiro. La musa que inspiró la canción más conocida del bossa nova: La Chica de Ipanema.

Arrivada de Los Pilotos

Agosto 13th, 2008 Carlos Madrigal

Va el segundero caminando y acercándose a la marca de la media noche con la que oficialmente empieza el viernes en esta parte del mundo. Es jueves, jueves 13 de agosto de 2008 y veo a mis amigos con una cara de jóvenes enamorados.

Hace apenas un rato sonaron las últimas notas del tema Mil Millas y con ellas se terminó el concierto. Nos hemos bajado del escenario; por la parte izquierda se bajaron mi esposa Diana, Noel, Ramón y por la parte derecha nos bajamos Gerardo y yo. Con los ojos todavía tratando de identificar formas y figuras recibimos las primeras muestras de felicitación y alegría mientras amigos y familiares nos rodeaban con sus brazos.

De la misma manera que se siente al bajarte del paseo en una montaña rusa así se sentían Los Pilotos — Noel, Gera y Ramón — con ese sentido de realización, de haber completado un proyecto después de tantos contratiempos y tantas subidas y bajadas emocionales. Si algo tienen esas montañas rusas es que son dispositivos perfectos para crear momentos espirituales porque siempre crean espacios donde tu mente no piensa en nada, en absolutamente nada y tu cuerpo y tu espíritu sólo se dedican a vivir, a sentir el mundo. Precisamente así anduvimos todos al bajarnos y saludar a la gente. Al menos en ese rato, no circulaban ideas, pensamientos o preocupaciones; cada piloto estaba infestado por un satori de gozo y se dedicaba a sentir la vida solamente. Ya no importaron los errores en los ensayos, la cantidad de gente que fue, la calidad del sonido, la afinación de los instrumentos, la producción videográfica realizada en vivo o la transmisión del evento por la red. No importaba nada. No había ningún pensamiento.

Ramón llegó a decir “no quiero que termine esta noche” y vaya que se me hace raro porque con todo lo que transpiró durante sus solos en el tema que cerró el concierto bien se pudieron llenar 3 cubetas. Me pongo a pensar si fue tan grato para la audiencia como para la banda pero también creo que no pudo haber sido de alguna otra forma. Todos los elementos del sistema se juntaron de forma armoniosa de la misma forma en la que se plasmaron en el álbum que por primera vez estuvo a la venta ahí mismo durante el concierto.

La primera vez que le extendieron un bolígrafo en una mano a Noel y en la otra mano el CD fue como cuando te confunden con otra persona; después de un momento de perplejidad comenzaron Los Pilotos a firmar autógrafos. Aunque el garabato fuera el mismo que plasman al firmar los vouchers de su tarjeta de crédito hoy lo hacían con una motivación totalmente distinta; digamos que por primera vez lo estaban gozando.

¡Enhorabuena a Los Pilotos! ¡Qué sigan disfrutando los frutos de sus esfuerzos! ¡A seguir volando! Gracias por dejarnos, con esta experiencia, acariciar el aire del cual están compuestas las nubes. Gracias por el vuelo.

Clases del padre de la bossa nova

Agosto 12th, 2008 Carlos Madrigal